PAPERS, ARTICLES AND VIDEOS

La Iglesia Visible: Perú

“El agua del río corría por las calles del pueblo con mucha fuerza, los gritos de las personas que con miradas de terror, veían que todo a su alrededor era destruido. En medio de todo ello, se escuchaba los gritos de desesperación de una mujer – quien tenía el agua a la altura de las rodillas – que apretaba de la mano a su niña de apenas 5 o 6 años tratando de que el agua no se la arrebatara. La niña con gritos desgarradores decía- “Diosito, ¿porque nos haces esto? Nosotros no hemos hecho nada malo. ¡Ayúdanos!” Al ver el video, se me rompió el corazón.

Para que puedan entender paso a explicar lo sucedido por espacio de varias semanas en el Perú, y que continua con menor fuerza que hace dos semanas.

El pasado mes de Marzo se produjo en el Perú el fenómeno natural llamado el Niño costero, que elevó la temperatura de nuestro mar de 18 grados centígrados -que es lo usual- a 39 grados centígrados. Ello provocó lluvias torrenciales en un 75% de la costa peruana, causando la crecida del caudal de los ríos y con ello la destrucción de puentes, carreteras, casas, colegios, etc. Miles de personas han perdido sus hogares, sus cosechas, sus tierras de cultivo; se han quedado sólo con lo que tenían puestos. La falta de agua se tornó una necesidad imperiosa, no aun en la capital, la ciudad de Lima. Entendimos que debíamos olvidar nuestras necesidades y la de nuestras familias para atender a los más necesitados.

Inmediatamente nos volcamos a acopiar donaciones en nuestras ocho sedes. La generosidad de los hermanos no se hizo esperar, llegando gran cantidad de agua embotellada, ropa, mantas, alimentos en conservas, colchones y, aun pañales para bebes, útiles de aseo.

De cada una de las sedes salieron camiones con todo ello, por tres sábados consecutivos,  para repartir todo lo recibido a los damnificados. Al llegar, lo primero que pedían era agua, luego alimentos. Quedaron muy sorprendidos de la cantidad que recibió cada uno, además de las oraciones. Hubo muchos que abrieron sus corazones para recibir a Jesucristo como su Señor y Salvador. Ha sido una de experiencia maravillosa. La iglesia ocupando el rol que le corresponde en la sociedad.

Pastora Alicia Estremadoyro, Misión Bíblica, Lima, Perú

Categories:
Tags: