La Biblia revela a un Dios Creador y Señor de todo: “Del SEÑOR es la tierra y todo cuanto hay en ella” (Salmo 24:1). Con todo, para muchas personas, e incluso para muchos cristianos, esta cosmovisión integradora se has oscurecido. Una línea separa la fe personal de la vida cotidiana, el trabajo y el tiempo de recreo, y nos sentimos fragmentados, alienados y sin propósito.

Pero Dios está actuando hoy, conduciendo a toda una generación a una concepción integral, indivisa, del reino de Dios en la tierra. ¿Qué hay más allá de la división sagrado-secular? Una vida plena e integrada que una la fe y la acción, lo espiritual y lo físico, el domingo y el resto de la semana. Dios se interesa por cada parte, y nosotros tenemos la increíble oportunidad de sumarnos a Él en su plan redentor comprehensivo para el mundo. ¿Qué estamos esperando?